- Consultoría puntual de interiorista, dos horas en tu casa con notas y croquis: 80-160 €. Resuelve dudas concretas —ese tabique, esa paleta— sin proyecto.
- Proyecto de decoración por estancia, con moodboard, lista de compra y acompañamiento: 400-900 €.
- Proyecto de interiorismo completo del piso —distribución, planos, iluminación, materiales, mobiliario y dirección de compra—: 2.500-5.500 €, según alcance y ciudad.
- Proyecto y dirección de obra de arquitecto para reforma integral con licencia: el 8-12% del presupuesto de obra; sobre una reforma de 45.000 €, entre 3.600 y 5.400 € además de la obra.
- Home staging completo con alquiler de mobiliario para venta: 1.200-2.500 €.
Sonia escribió "home designer" en el buscador un domingo por la noche, después de tres meses discutiendo con su marido si tirar o no el tabique del pasillo. Encontró cuatrocientos resultados: arquitectos que se anuncian como home designers, interioristas que cobran por hora, decoradoras que regalan el proyecto si compras los muebles en su tienda, y una plataforma que prometía "tu home designer online en 48 horas" por 199 €. Cerró el portátil más confundida que al abrirlo, y no era para menos: en España, "home designer" no es una profesión regulada ni un título oficial. Es un paraguas anglosajón bajo el que caben cuatro oficios distintos, con formación distinta, responsabilidades legales distintas y precios que se multiplican por diez de uno a otro.
Este artículo abre el paraguas. Qué hace y qué no hace cada uno de los cuatro, cuánto cobran hoy en España, cuándo necesitas realmente a cada cual y qué preguntas hacerles antes de firmar nada. Al final, una regla de tres segundos para saber a quién tienes delante.
Los cuatro oficios bajo el mismo paraguas
El arquitecto es el único de los cuatro con capacidad legal para proyectar edificio: estructura, licencia de obra, dirección de ejecución. Si tu proyecto toca muros de carga, cambia la envolvente, amplía superficie o necesita licencia de obra mayor, no hay debate posible: el papel lo firma un arquitecto o un arquitecto técnico. Sus honorarios se mueven habitualmente entre el 8% y el 12% del presupuesto de ejecución para proyecto y dirección de obra completa en vivienda unifamiliar, con mínimos por debajo de los cuales nadie serio baja.
El interiorista o diseñador de interiores trabaja el espacio por dentro: distribución, iluminación, materiales, mobiliario, y en muchos casos los planos técnicos de instalaciones y carpinterías que ejecuta la obra. No firma estructura ni licencia, pero sí responde de que el espacio funcione. Su formación suele ser un grado o ciclo superior específico de varios años. Cobra de tres maneras: por metro cuadrado de proyecto —entre 25 y 60 €/m² es una horquilla razonable en 2026 para proyecto completo de vivienda—, por estancia suelta —de 300 a 900 € por habitación con plano, lista de compra y renders— o por hora de consultoría, entre 40 y 80 €.
El decorador no toca planos ni obra: trabaja con lo que ya existe y lo que se puede comprar y colocar —textil, color, mobiliario suelto, iluminación decorativa—. Su valor es el ojo y el acceso: sabe qué lámpara resuelve ese techo bajo y dónde conseguirla. Cobra por proyecto de decoración —de 400 a 1.500 € por estancia, según alcance— o mediante margen sobre los muebles que gestiona, modelo legítimo siempre que se declare por escrito desde el primer día.
El home stager juega otra liga y otro reloj: no diseña para quien vive, sino para quien compra. Prepara viviendas en venta o alquiler para fotografiarse bien y venderse rápido, con mobiliario efímero y neutro. Sus proyectos se miden en semanas y sus tarifas en paquetes por inmueble —de 800 a 2.500 € incluyendo alquiler de mobiliario en los casos completos—. Si no estás vendiendo, no es tu profesional.

Cuánto cuesta cada camino, con números de 2026
Poner los cuatro oficios en la misma tabla de dinero es la manera más rápida de entender el paraguas. Para un piso de 90 m² en una capital de provincia, un proyecto completo de cada tipo se mueve hoy en estos órdenes de magnitud:
Y el quinto camino, el que Sonia acabó tomando: hacerlo uno mismo con herramientas de diseño gratuitas, reservando al profesional solo las horas de duda. Un planificador 3D en el navegador como Homestyler permite levantar el plano con medidas reales, probar distribuciones y materiales y generar renders sin coste; muchos interioristas aceptan trabajar sobre ese material previo y cobran menos horas por ello, porque el cliente llega con las decisiones grandes ya ensayadas.
La regla de los tres segundos: a quién necesitas tú
Antes de llamar a nadie, una pregunta con tres respuestas:
¿Tu proyecto necesita licencia de obra o toca estructura? Entonces empiezas por el arquitecto, siempre, y el interiorista entra después o a la vez. Cualquier otra secuencia acaba en obra parada.
¿Tu proyecto cambia la distribución, la iluminación o los materiales sin tocar estructura? Tu profesional es el interiorista. Es el punto dulce del paraguas: el que convierte un piso en tu casa con planos que un gremio puede ejecutar.
¿Tu proyecto no cambia nada construido, solo lo que se compra y se coloca? Decorador, o tú mismo con una buena herramienta y criterio: un planificador gratuito como Homestyler basta para ensayar la distribución y los colores antes de comprar un solo mueble. Pagar un proyecto de interiorismo para cambiar cortinas y sofá es comprar un bisturí para untar mantequilla.
¿Estás vendiendo o alquilando el inmueble? Home stager, y cuanto antes: su trabajo se amortiza en días de anuncio, no en años de disfrute.

Las siete preguntas de la entrevista, y la respuesta que debes exigir
Con el oficio identificado, la entrevista dura veinte minutos y separa al profesional del vendedor de humo. Siete preguntas, con la respuesta que debe darte quien sabe:
¿Qué incluye exactamente el precio cerrado? Debe enumerar entregables: número de planos, rondas de revisión, lista de compra, renders, visitas a obra. "Todo lo necesario" no es una respuesta.
¿Qué no incluye? La respuesta honesta menciona licencias, dirección de obra, compras y montaje. Quien dice que lo incluye todo por 300 € está omitiendo algo que cobrarás después.
¿Puedo ver un proyecto completo de principio a fin, no solo fotos finales? El antes-durante-después con planos incluidos dice más que veinte renders bonitos.
¿Cómo cobras los cambios de opinión? Una ronda incluida y las siguientes tarifadas es lo normal; los cambios ilimitados suelen esconderse en precios inflados.
¿Trabajas con comisión de tiendas? Legítimo si se declara; opaco, no. Debes saber si la lista de compra te conviene a ti o a su acuerdo comercial.
¿Quién ejecuta lo que dibujas? Si no tiene gremios de confianza, pregúntate quién responderá cuando el electricista y el plano no se entiendan.
¿Qué pasa si no me gusta ninguna propuesta? Debe existir una cláusula de salida: revisión extra, devolución parcial o cambio de dirección creativa. Su reacción a esta pregunta es el verdadero test.
Lo que Sonia hizo, y lo que haría distinto
Sonia acabó contratando dos horas de consultoría de interiorista —140 €— para resolver el tabique y la iluminación del pasillo, y haciendo ella misma el resto del proyecto en un planificador gratuito, con el plano exportado en PDF para el pintor y el electricista. Gastó en total menos de lo que costaba la primera ronda de cualquier proyecto completo, y aprendió el oficio por el camino.
Lo que haría distinto, me confesó después, es haber abierto el paraguas antes de abrir el buscador: tres meses de discusión doméstica se habrían resuelto en una tarde sabiendo que su duda —¿tirar o no el tabique?— era una pregunta de arquitecto técnico con visita de una hora, no un proyecto de interiorismo de cuatro mil euros.

El término "home designer" seguirá sin existir en ningún boletín oficial español, y seguirá vendiendo cursos y plataformas. Pero debajo del paraguas solo hay cuatro oficios, cuatro precios y una pregunta de tres segundos. Hazla antes de escribir nada en el buscador: tu proyecto, ¿necesita licencia, necesita planos o necesita solo buen ojo? La respuesta es el nombre del profesional que debes llamar. Y si la respuesta es "ninguna de las tres todavía", entonces lo que necesitas no es un home designer: es una cinta métrica, una tarde y un plano en blanco.
Originally incubated at Autodesk, Homestyler has grown into one of the most widely adopted home design platforms in the world, now trusted by over 20+ million registered users (platform data, 2026). Whether you're a homeowner exploring ideas or a professional designer delivering client-ready renders, Homestyler brings industry-leading 3D technology to your fingertips — no experience required.
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